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Retales.

No concibo otra forma de amor que no sea aquella que yo brindo. No concibo al amor en formato egoísta; no lo concibo si no es como el sentimiento más puro de esta tierra. ¿Sabes.. sabes esa sensación, cuando dicen 'te amo', y es aún peor que si dijeran 'eres lo que más odio'? Esa es la sensación que siempre y desde siempre he querido evitar. La sensación de no poder confiar en la persona amada.. de no poder evitar dudar si es amor, es dolor, es abismo, es terror.. Esa sensación de vacío torácico. De sentir que ya nada late ahí, donde se suponía que debía estar el corazón. La sensación de haberlo perdido todo sin tan siquiera ser conscientes de haber tenido nada.  Como me mata pensar en sentir tan siquiera un poco de todo ello.. sólo la perspectiva es demoledora. Y a veces creo que la percibo muy cerca de mi, y la imagen de toda yo dejando de sentir todo lo que siento, me produce un miedo espeluznante. Porque sin amor, yo dejaría de ser. Y dejando de ser, ya no ...

Me destroza.

El vacío se hizo más grande, y oscuro. Retazos de lo que un día fuimos, destruídos, aniquilados.. No queda nada. Y me preguntan que porqué lo sé.  Porqué, aún sin verte, sé que estamos destrozados.  ¿La sensación de 'todo irá bien'? ¿De.. de 'corazón a prueba de demolición'? Ya no la siento. Ya no está aquí. Me abandonó tan sin pausa, tan debo irme.. Me abandonó sin mirar atrás. Ni tan siquiera una despedida cruel y triste, como aquélla que tú me dedicaste al marchar.. Ni tan siquiera eso. Acabó con todos los muros que me protegían del amor de manera tan enfermiza; tan envenenada. Me avasalló. Terminó con todo aquello por lo que luché, por lo que en su día batallamos..  Terminó con todo lo que tenía que ver contigo, y se llevó tu ausencia, dejando un hueco aún más profundo en mi alma.  La oscuridad quiso engullirme, aún cuando mi cuerpo y mi corazón seguían agarrándose a todo lo que tú suponías, a todo lo que de ti me quedaba.. Pero ya era demasiado tarde...

El miedo a la soledad

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conoce de muchos caminos para dañarnos. Sabe que vivir, crecer, y morir solos, son nuestros mayores temores. Y durante toda nuestra vida, limita nuestra felicidad cercando a nuestro alrededor esa barrera inquebrantable que a veces no podemos romper con un simple: has vuelto… Porque el volver no le dice adiós a la soledad. Porque volver no significa reponerse. 

Ella.

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lo fue todo. Fui mi día y mi noche. Respiré por y para ella. Vivía porque sabía que ella lo hacía. Incluso en mis sueños, aparecía, con sus ojos color miel alumbrando mi oscuridad. Fue mi sueño. Y cuando la dejé ir, me desperté, rabiando, llorando, muriendo. Me quedé vacío, hueco y sin ella. Me quedé solo, desnudo, y sin su olor. Me quedé sin vida cuando ella se marchó. [Dolor es no verte contenta y alegre todos los días. Dolor es imaginar tus labios y saber que no podré volver a besarlos. Dolor, es saber que te perdí para siempre].

Me envenenaste con tus mentiras,

hasta hacerme inmune a ellas. Recorre mis venas un amor roto, y un corazón gris. Mis párpados se cierran solos, para no ver en lo que te has convertido. En lo que me has convertido. Y mis manos intentan agarrar el aire, como inventando nuevas sensaciones, para olvidar lo que era estar contigo, y lo que suponía tocarte. Eres perjudicial para mi cordura. Y yo demasiado vulnerable a tí. Eres un vicio enfermizo. Eres algo que tiene que acabar.                  [Eres veneno en mis venas. Eres amor roto].

Comatose.

Me dejaste en coma  el día que reviviste el odio. El día que acabaste con la poca entereza que me quedaba, destruyendo la coraza de valentía que recubría mi ser. No tuviste miedo de herirme. No mostraste ninguna piedad al desgarrarme. Y lo único que recuerdo es tu sonrisa, arrebatándome la vida de una forma tan letal, que partiste ese pobre corazón ya desquebrajado de tantos golpes. No quisiste quererme.                         [No te permitiste echarme de menos.]

Nadie nos avisa de cuanto duele el amor.

 ¿O es que acaso alguien nos da un libro de instrucciones que nos indique  cuando abrir o no abrir nuestro corazón a alguien para que deposite todo su amor en él? Cuando somos jóvenes, nadie nos dice que el amor puede llegar a ser tan devastador.. tan..dañino. Y nadie nos dice “puedes romperte, puedes caer en mil trampas de desamor, y desgarrarte hasta tal punto de quedarte desarmado, en lo más profundo de tu alma”. Nadie nos avisa de que podemos quedar desfigurados por dentro, desintegrados hasta tal punto que el corazón se marchite y se consuma. Nadie nos alerta. Y es entonces cuando caes en el abismo de autodestrucción, por asesinar sentimientos que tu creías vivos, y que por mucho que quieras, nunca podrás recuperar.   [Que yo siempre te querré, por muchos monstruos que nos encontremos por el camino]