Entradas

Mostrando entradas de junio, 2013

De ser mi ángel.

El mundo no te trató como merecías, ¿verdad? Nunca vio la maravilla que encerrabas dentro, ni todas las metas que querías cumplir. Nunca vislumbró el coraje y la fuerza que desprendías, ni todo el amor que no pedías. Nunca vio más que la nada..
Te respondió con desprecios, y con violencia. Con todas las armas que las personas pueden usar para herirte, sin necesidad de pólvora o metal, manos o verbos. Te respondió rompiéndote el corazón. Hizo que notaras las astillas incluso antes de clavarte la traición; incluso antes de tan siquiera sentir.

Y fue así como ocurrió. De ser el mayor de mis ángeles, pasaste a ser el peor de mis demonios.

Me rompiste.

Preparo la maleta mientras recuerdo todo lo que en su día me prometiste. Largos paseos por esta locura que llaman vida, juntos, sin reservas.. Besos a altas horas de la madrugada para paliar los demonios.. para desterrar las pesadillas. Esas promesas que conllevaban tenerte conmigo hasta el fin de cualquier respiración.. Hasta la extinción del oxígeno.  Pero miro hacia cualquier sitio que pueda conducir a ti, y sólo veo abismo; sólo siento soledad, hastío. ¿Dónde estás ahora, cuando todo es mar bravo y marea enfurecida? ¿Dónde cuando las pesadillas vuelven a atenazarme, dónde cuando todo se vuelve destierro y calamidad?  No puedo encontrarte ni tan siquiera en ese rincón tan nuestro de la memoria; ni tan siquiera un resquicio de lo que eras permanece allí. Ya ni tan siquiera puedo oír el sonido de tu risa.. Y es que es ahora, ahora.. es ahora cuando lo necesito todo de ti, aún sin saber si aún quieres existir en mi vida. Es ahora cuando sólo anhelo volver a encontrar el hueco perfecto en mi…

No puedo hacerlo.

Yo puedo hablarte del amor. Puedo hablarte de lo que yo siento cada vez que veo a la persona que amo. Puedo hablarte del erizar de mi vello, y de la sensación en la boca de mi estómago. Puedo hablarte de como sus manos me rozan, y como es ahí cuando yo me pierdo. También puedo hablarte de lo que sucede cuando me mira.. joder, lo que ocurre en cada una de mis fibras cuando sus ojos verdes me traspasan como cuchillo. Puedo hablarte de lo que me pasa cuando no me besa, cuando no me abraza.. del dolor que me produce su marcha, la soledad que me inflige con cada despedida.. Podría hablarte de todo eso. Porque es lo que yo amo. Porque es lo que me mantiene cuerda. Pero no puedo hablarte de tu amor. No puedo hablarte de lo que tu puedas sentir, de lo que tus fibras te susurran. No puedo hablarte de como tus ojos buscan los suyos sin remedio, o como tus labios pronuncian su nombre en la oscuridad. Únicamente eres tu el que puede hacer eso. Únicamente tu, quien al escribir desate todo su torrente de emocio…

Nos preguntan qué nos pasó.

Cuando en realidad, tu y yo nunca nos pasamos.
Simplemente nos descubrimos, nos desvelamos; tu y yo como uno sólo, desnudos por dentro y tan recluidos en el exterior.
Nunca nos ocurrimos, y pocas veces nos destruimos, aunque siempre por amor.
Nunca nos preguntamos, y raras veces respondimos, aunque siempre con dolor.
¿Y de verás aún nos preguntan qué nos pasó?
Como si pasarnos fuera lo más peligroso del cruce.
Como si tan siquiera conocernos fuera lo más doloroso del viaje.



Porque conocer el amor de los que no conocen el fuego, es como conocer amor extinto. 

Con el corazón encogido.

Con los rotos en la mesa. 
Con la mente fría y la soledad como aliada;
con tus ojos fijos en los míos, y la indiferencia como bandera.

Así es como te veo.
Desencajado e inerte. Sin nada de tu vida en mi, sin nada de todo el amor que arrebatamos.

¿No lo oyes? ¿Acaso no lo sientes?
Es tu silencio.

Y a eso se reduce todo. A lo que no dices. A lo que sientes pero no expresas. A lo que intuyes pero no toleras.

A lo que amas, por dolerte tanto.


Que si no me rompo, me pierdo.

Conozco tanto dolor, que me aferro a cualquier salida. Enamoré a tantos demonios, que sentía hielo en el corazón.

No recuerdo a que sabía el deseo porque tu me lo arrebataste. Que si he perdido todo mi color, sólo te lo debo a ti.
¿Me dices cómo empiezo a recordarte menos y a añorarte más?

Te tornaste complicación cuando comencé a llamarte amor.
Te convertiste en olvido cuando te supe dolor.
Y sólo quiero que recuerdes, que yo existí cuando me miraste, y que si ahora me desvanezco, es por sed de ti.

Porque, si ya amas, ¿para qué enamoras?

¿Por qué?
Nunca podré entender a esas personas que les escriben a sus amores pasados teniendo la suerte de poder vivir el verdadero en carne viva. ¿Por qué? ¿No os a caso, suficiente con poder ser parte de esos pocos afortunados? De esos que pueden amar sin reserva, y ser amados de igual modo. ¿Por qué revivir viejas heridas, reabrir libros cerrados, historias ya acabadas, finales dilapidados? ¿Por qué no vivir y dejar hacerlo? ¿Por qué enganchar?
Si de veras amaran, no tendrían la necesidad de recordar viejos fantasmas.  Porque quien ama, deja el egoísmo a un lado. Porque quien ama, no machaca. Porque quien ama, lo hace de verdad.
Y se preguntan que porqué tanto odio. Como si fuera fácil competir con el recuerdo. Como si fuera tan sencillo como respirar.
Algunas personas no entienden la suerte que tienen, no ven lo que se presenta ante sus ojos, como esclavos ciegos de una soledad infligida.
Porque si ya amas, deja amar.
Porque.. ¿si ya amas, para qué enamoras?

Crash.

- Porque quiero que me ames. Aunque yo no pueda corresponderte. Quiero que me ames como sé que hiciste antaño. Quiero que sólo me ames a mi. ¿No es jodidamente egoísta? ¿Jodidamente horrible? Eso soy yo. Ese monstruo que consume. No puedo amarte y aún así quiero que tu lo hagas. Soy despreciable.
+¿Por qué quieres que lo haga?
-Porque soy una egoísta. Porque de tanto desprecio que recibí, me apoyé en tu pasado amor para torturarte ahora. Para despedazarte. Dios, no, déjalo.. no me contestes. No lo hagas.
+Vale.. Pero le tienes a él.
-Le tengo.. Le tengo hasta morir. Lo amo hasta morir. Pero ya te he dicho que soy una egoísta. Sé que ahora no me amas, así que en realidad, todo está bien. Pero ya sabes lo que soy, lo que tengo dentro. Así que ya puedes arrepentirte de haber pensado en mi como alguien maravilloso.
+No, no me arrepiento.
-Pues deberías. Soy todo lo contrario a maravillosa.
+Para mi si lo fuiste, y si nos ponemos así, a mi también me gustaría que sintieras algo por mi, y no es pos…