jueves, 28 de febrero de 2013

Desentrañas,

las corazas de mi corazón.
Las aniquilas, las haces palidecer.
Y luego me curas, cuan siervo de todo mi ser, sabiendo que mi latir se ve truncado por tus ganas
y más ganas de mi.
Porque alteras el sistema carcelario de mi cuerpo entero, y tachas de legales las sonrisas que nunca se irán..
Desentierras recuerdos que murieron, pero cuan ave fénix resurgieron.. y de temblores yazgo, con tu solo despertar en mi.

Dime entonces, vida mía.. ¿me dejarás cicatrices?

miércoles, 27 de febrero de 2013

Me creas abismos.

Existenciales, y reales. De los que acongojan y sumergen; de los que ocultan y oscurecen.
Me creas retales de esperanza perdidos, e ideales de soledad afligidos.
Me desestabilizas.
Me haces caer.

Lentamente oscureces todo lo que de mi tocas, y me haces sierva, de cuanto toca tu ropa.
Me creas inseguridad, me creas temor.
Lo único que haces es crear abismos a mi alrededor.



¿Eres mi sentimiento?

La verdad, no lo se. 
¿Mis emociones son tuyas, o eres tu mi propia emoción?
¿Las lágrimas son agua, o son tu propio espíritu, tras la congelación?
No me respondo sin hacerme más preguntas, y llego a ese bucle de sentimientos encontrados que no me deja avanzar.

Dime, amor, ¿qué eres en mi?


Never be the same.

Siempre piensas en como será tu vida a ojos de otra persona.

Como describirán sus ojos el juego de tus movimientos, o como su boca respirara el aire que tu expiras. 
Intentas descifrar el sonido de sus risas, para entender mejor como sonarán todas las que tu tienes.
Y no cesas en el intento de conocer cada uno de los aleteos de sus pestañas, por la simple curiosidad de saber si cuando tu pestañeas, mueves más que aire. 
Pero hay algo que, por mucho empeño que pongas, nunca lograrás descubrir de forma total.

¿Que pensará su corazón? ¿Qué sentirán sus pulsaciones?

Llegas a la conclusión de que, al igual que tu, muchas personas vivirán con la agonía de nunca conocer el misterio de tus latidos; vivirás sabiendo, que nadie conocerá el verdadero secreto que esconden tus labios. 

martes, 26 de febrero de 2013

Romper corazones


era mi pasatiempo. Estaba acostumbrada a que esos chicos murieran por mi, y nunca pensé que yo pudiera morirme por uno de ellos. Es más, nunca llegué a pensar que el amor fuese real, siempre pensando que más que eso, era una máscara con la que tapar el odio. Porque amar es odiar, y no es hasta hoy, hasta este mismo día, en que me doy cuenta de que he odiado mucho, tal vez demasiado. Y he odiado a las personas equivocadas.
Y él me pregunta que porqué comparo el amor con el odio.
"Es diferente. Es lo contrario.."
Puedo decirle que no. Es lo mismo. Siempre ha sido lo mismo.
Porque debes odiar mucho a una persona para hacerle caer en ese juego macabro y doloroso que es el amor.

[Nadie sale ganando. Todos se mueren un poco por dentro]

miércoles, 20 de febrero de 2013

El amor de mi vida / El hombre de mi vida.


No.
Pues el amor de mi vida, no es mi pareja.
Mi pareja es el hombre de mi vida; el que comparte la suya conmigo.
El que me ayuda a caminar por el sendero de la madurez y la conciencia.
Él me apoya, me sufre, y me cura.
Pero el amor de mi vida, es algo completamente distinto.
Lo que me dan mis padres, con sus subidas y sus bajadas; el cariño incondicional de mi abuela, y la bondad de mis tíos; el amor inocente e ingenuo de mis primos pequeños; el calor y la confianza de mis amigos, y la fidelidad contra viento y marea de mi mascota, que nunca me falla. 
Eso, amigo mío, es el amor de mi vida, y no; no lo cambio por nada.


¿No entiendes lo que implica ese "de tu vida"?
La vida está formada por todas esas personas que, para bien o para mal, te han marcado, y para bien, casi siempre, te completan.
Yo entiendo "el amor de mi vida" como el amor de todas esas personas que la conforman.
El hombre de mi vida es más concreto.
Habla de Él. De esa persona en particular; de esa persona a la que has elegido, y que igualmente, te ha elegido, para pasar el restos de tus días contigo.
¿Entiendes ahora lo que quiero decir?
Esa persona te completará a niveles insospechados, y te dará más amor del que nunca hayas soñado recibir.
Pero ambos conceptos para mi, no son lo mismo.

Un pequeño homenaje.


Se que muchos de vosotros, ni siquiera sabréis de que os hablo.
Pero hoy he tenido un atisbo de melancolía hacia un edificio que derribaron hace relativamente poco, pero que tanto ha vivido en esta pequeña ciudad.
Hablo del Cine África.
Era tan.. tan bonito.. 
Como esos cines de época (de hecho, lo era), que no te cansas de ver en esas películas en blanco y negro.
Algo precioso y digno de ser fotografiado y visitado hasta la saciedad.
A ese cine iban mis padres, cada un por separado. 
Mi madre con su hermana y su madre, y mi padre con sus dos hermanos.
Ellos creen, nunca haberse visto, pero cuando hablaban de como era por dentro, y de donde se sentaban , ¡era obvio que alguna vez debieron cruzar miradas!
Lo que es el destino, ¿verdad?
Por desgracia, su pésimo estado arquitectónico y la renuencia a reparar los daños producidos por el tiempo, hicieron que se decretará su derrumbamiento.
Que ésta foto sirva para recordar lo que un día llego a ser.
Claro que, aquí ya estaba completamente abandonado y fuera de servicio.
Pero aún así, hay un atisbo de lo que, un día, llegó a ser.



¿Sabes?


Yo me he creado a base de mis propios rotos y descosidos.
Nadie ha hecho de mi lo que soy ahora.
A lo mejor, han influido en algún que otro sentido, pero soy yo, y solo yo, la responsable de mis actos, tanto pasados, como presentes y futuros.
Los pasados, en este caso, son los que me han hecho llegar hasta aquí, siendo como soy, sin cambiar absolutamente un ápice por nadie.
Quien quiera cambiarte, no merece conocerte, pues, ¿para que te atrapa si lo único que quiere hacer es soltar todo lo que representas?
Pienso que las personas que se hacen así mismas a partir de las opiniones externas, y las críticas ajenas, no tienen ni una pizca de identidad personal.

¿Te digo lo que no es el amor?

Mentiras.
Engaños y traiciones.
Desazón.
Dolor de pecho que llora, que graniza.
Pena, y muerte.
Daños, y rajas.
Cicatrices.
Tú. 

Se perdió.

La inspiración; no creo que haya muerto, sino que se topó con un bucle sin retorno del que ya no sabe salir.
¿Es mi culpa acaso, que lo único que ahora quieran mis manos, sea descansar en sus brazos?
No.. no puedo escribir como antaño hacía.
Ya no vuelco mi pasión en hojas en blanco, ni en plumas de pasión herida.
Ya no busco el alma de las cosas, ni me planteo como sería así mi vida.
Me duele pensar que todo esto acabó, que ya no hay más palabras que describan mi mundo interior.
¿Realmente es el fin? ¿Realmente llegó el momento de decir hasta aquí?

viernes, 8 de febrero de 2013

Esta, no es una entrada más.

Siempre suelo escribir acerca de los sentimientos que creo, se tienen cuando se ama.
Hablo de forma general, sin tan siquiera retratarme un poco, pues todo lo que tiene que ver con el amor, cerca de mi, se torna enfermizo y colérico.
Nunca pensé que llegara el día en que, realmente, abriera mi corazón de forma tan visceral.
Nunca creí que llegara el día en que, por una vez, me preocupara más por lo que hay dentro de mi, que por lo que atormenta a los demás.

Pero hoy es ese día.

Amo; de forma vehemente.
No reconozco el no-amor por parte de la persona que tiene mi corazón al completo, pues enfermo solo de pensar en los dolores que tendría que soportar no sintiéndome propietaria de todo su ser.
Me aterra sobremanera, pensarme de él, y que él no se piense mío; me da miedo no saber quererle como merece, o merecérmelo más de lo que creo hacerlo.
Peco de ansiosa y poco racional, en cuanto al corazón se refiere; y me siento estúpida al penar, por algo que se, va a doler.
¿Porque apenarse por algo que sabes, llegará?
Mi martirio particular es no dar más de mi, cuando la persona que me necesita, así lo requiera.
Mi infierno personal tiene que ver con todos sus miedos, y sus demonios; no con los míos.
Mi mayor miedo es necesitarle más de lo que él pueda necesitarme a mi.
Mi terror nocturno es no conocerme a través de sus ojos; de no reconocerme nombrada por sus labios; de no sentir el calor a través de su cuerpo.

Y cuando me preguntan que porque le amo tanto, no se que responder.

¿Que se puede decir ante algo así?

¿Que lo amo porque existe?
¿Que lo amo porque respira?
¿Que lo amo porque me duele?
¿Que lo amo porque también desata lágrimas?
¿Que lo amo porque, de forma completamente mágica, el también me ama?

Eso es lo que siento, pero no es algo que pueda expresar.

Y, ¿eso porqué? me preguntan.

-Pues porque, a mi entender, si logro aunque sea por un momento, expresar con palabras terrenales porqué le amo, es que en realidad, no lo hago en absoluto.




¿Para que vuelva a enamorarse de ti?


¿Es que no lo hace ya día a día?
Mira; el amor es la mejor medicina para el propio amor.
Da igual lo que hayas hecho, siempre y cuando hayan estado presente el torrente de sentimientos que él provoca en ti.
Amar no es decir "te amo" de forma automática, solo porque es lo que se quiere oír.
Amar no es decir "él es lo mejor que tengo, y me da vida", si realmente, no sientes esas palabras en lo más profundo de tu pecho.
Amar, es saber que elegirás a esa persona cada día, sin excepción; sin cansarte.
Amar es saber, que aún por muchas vidas que pasen, volverás a buscarle, aunque para ello, tengas que traspasar las barreras del mismísimo infierno.