Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2016

Del color de tus ojos.

Así es mi alma.
Y yo no puedo más que mirarme en ella como en el espejo de ilusiones que dejaste aquí desperdigadas al marcharte, como augurando tu vuelta, pero sin asegurarlo jamás.
Porque nunca sé si vas a regresar, o si los besos que algunas veces nos robamos a escondidas son sólo la antesala de la tragedia.  Me descubro observándote cuando no me miras, haciendo hincapié en el hueco que ocuparía yo entre tus brazos con sólo dar un paso más. Pero me detengo porque sé lo que nos espera si nos abandonamos al deseo; sé lo que hay más allá. Tierra baldía y páramo yermo en el que sembrar cualquier atisbo de felicidad sólo nos traería dolor y tristeza. Desidia. 
Entonces dejo de hacerlo. Bajo los párpados. Cierro los ojos. 
Ya no estás.
El corazón me quema, la caja torácica se me queda pequeña porque el órgano rey quiere huir de todo esto, y no sabe cómo, ni a dónde, porque tú siempre eras el lugar de recogida cuando todo se volvía oscuro. Eras hogar. Tú eras casa. 
Pero ya no estás.
La brújula y…