Entradas

Mostrando entradas de julio, 2014

#

Si vas a mirarme, quiero que seas consciente de lo que tus ojos provocan en mi.Siempre me contradices. Siempre cambias su color, y yo siempre te intento hacer ver que mejor que yo, no lo sabe nadie. Porque yo no te miro.  Yo te veo. 
Y son verdes.
Y al verte, soy testigo primera de todo lo que representas, y de todo lo que tus ojos dicen porque tu boca no se atreve a pronunciarse.
Te prometo que si lograras, sólo por un segundo, verte como yo lo hago..

Tú.

Ojalá el corazón tuviera un manual de instrucciones que me permitiera desentrañar todos tus misterios.
El porqué de tus sonrisas, y las miradas perdidas que le dedicas al horizonte.
Quiero ser la que de una vez por todas, rompa todas tus barreras y se quede dentro, contigo, para siempre.
Ser la única capaz de interpretar cuando tus latidos son por miedo, y cuando por mi cercanía.
Mierda, quiero... Quiero ser ese rayo de luz que te alegre los días, y el cobijo ardiente que te resguarde del frío de la noche.
Quiero ser todo lo que tú mereces.

#

Joder. Lo que peor llevo es la espera, y las dudas. Las mil dudas que me provocas. No quiero ser la chica a la que acudas cuando te rompan el corazón. Quiero ser la chica que lo repare. Y me da mucho miedo dejarte entrar, aún más, en todo lo que construí para defenderme de personas como tú, porque me costó tanto levantar las murallas de fingida indiferencia, las puertas blindadas de frío hielo.. Me aterra pensar que puedas traspasarlo todo como si nada, y acabes derrumbando toda mi vida hasta derruirla y llenarla de cimientos rotos y llenos de dolor. 

Memories.

No sé si quiero crear recuerdos contigo.
No sé si hay hueco para alguno más.

Porque sé lo que va a pasar.
Vas a quererme como a nadie, vas a tratarme como nunca has tratado a otra, y te irás, como todos.  Y después, como todo, yo seré la que sangre por dentro tu ida, como la que recoge tempestades incluso después de la calma. 
Lo peor es que no puedo negar lo que siento, ni evitar sentirlo. No puedo no pensarte, ni tampoco puedo no desear verte de nuevo. Lo peor de todo es que no quiero, aún sabiendo que lo más probable es que todo acabe bañado en lágrimas bordadas de corazas que se rompieron y bajaron la guardia.  Lo peor, y te aseguro que me pesa en el alma a la vez que en el corazón, es que realmente ni siquiera sé que pasa por tu cabeza. Ni siquiera sé si me ves como yo te veo a ti. Si soy yo entre todas las demás, o si soy una más de entre todas ellas.
Y aunque me duele, yo sigo fingiendo. Sigo haciéndote creer que no me ocurre nada; que estoy bien y que no me rompe en dos el simple hech…

Frágil.

-Soy un total fracaso. No siento que... Que merezca la pena.
+No sabes lo que equivocada que estás. 
-¿Equivocada? Me siento la sobra. Lo que queda. Con lo que conformarse cuando algo no sale bien. Todas son tan... Tan ellas. Y luego estoy yo, que me escondo pero no finjo ser quien no soy. Estoy yo, siendo más yo que nunca, con todas mis taras. Y cuando se dan cuenta de lo que encuentran en brazos que son todo disfraz y mascarada, vuelven, y remueven lo que estaba ya bajo tierra. Y dañan. Me dañan a mi. Toquetean de nuevo mis sentimientos, y yo debo hacer como que no me importa el hecho de que antes ni siquiera repararan en ellos. Tengo que hacer como la que no se duele con ello, y te prometo que no querrías saber todo lo que duele.
+Bueno... Deberías quedarte con la parte en la que vuelven, porque saben lo que han perdido. 
-Ya... Pero entonces vuelvo a lo de antes... Soy la sobra, lo que queda. Cuando ven que ella es la oscuridad que creían luz, caen en la cuenta de que yo era luz, en t…

Goodbye my lover.

Hace tiempo que no te escribo.  Creo que es porque dejaste de ser mi pedacito de cielo despejado en el momento en el que decidiste desaparecer por la puerta de atrás, como aquél que entra a hurtadillas, destroza, y luego se aleja como si nada tuviera que ver con él. Ya no logras inspirarme, ni me incitas a sentarme frente a las teclas, recordándote. No sé, ya.. Ya no siento eso que debía sentir, esos rinocerontes inquietos revolviendo mi interior indiscriminadamente, sin olvidarse ni un sólo resquicio, ni tan siquiera un pequeño rincón. Ya no logras hacerme creer en el amor como antaño hacías, ni me pierdo en el color de tus ojos intentado averiguar qué matices coinciden con el aura que desprendía mi alma cada vez que te pensaba.  Ya no me arrancas pedazos de corazón cada vez que recuerdo tu mirada, ni consigues cortarme la respiración con cada parpadeo. Todo aquéllo que yo llamaba amor en ti, ya no existe. Por eso creo que llevo tanto tiempo sin escribirte. Te llevaste la inspiración en la h…