jueves, 31 de enero de 2013

¿Crees en el amor?#


El amor es algo que ahora todos creen sentir, pero muy pocos lo hacen en realidad.
El amor, para mi es algo demasiado esplendoroso, demasiado hermoso y frágil, demasiado humilde y tolerante..
Para mi, amar es darle la oportunidad a la otra persona de descubrir tus defectos, uno a uno, y saber, que aún así, seguirá a tu lado pase lo que pase.
¿Quieres saber, lo peor del amor?
Cuando te traiciona.
¿Conoces esa sensación de encogimiento de pecho, de falta de aire, de apisonamiento del corazón?
Así se siente cuando la persona que más amas, juega con todo lo que le has entregado hasta casi convertirlo en pasto de una decepción constante.
La gente ahora cree amar, por contar kilómetros, o por salvar distancias.
¿A donde vamos a ir a parar?
El amor se remonta a épocas inmemoriales, donde el solo saberse uno de otro, era suficiente para poder amar sin reservas, ni condiciones.
Cuando dicen que amar, es no tener que decir nunca lo siento, yo no puedo estar más en contra; amar, significa tener que pedir perdón las veces que sean necesarias.
Pues el amor duele, y eso es algo que no te enseñan en ningún sitio.
Eso es algo que aprendes, solo cuando amas.
Y si no duele, querido.. es que eso, no es amor.

jueves, 24 de enero de 2013

Ya nada me sacia.

No me basta con comer, o beber; nada llena mi interior, nada me completa, ni me satisface.
¿Que me ocurre?
Nada llena mis vacíos, ni mis huecos.
Nada ya me sorprende, o me escandaliza.
No consigo ver más allá de mis propias lágrimas, y éstas me queman; me sofocan.
No siento más que esa soledad profunda e inexorable a la vez, que no me deja respirar; que no me da tregua.

Desde que te fuiste, no consigo ver más allá; más allá de ese recuerdo roto, que me dejaste en despedida.

¿Lo harías?

¿Creerías todo lo que tengo que contarte, aún conociendo mi historia?
¿Te expondrías a lo que supone quererme, aún con la certeza de todos mis rotos?
¿Volarías a mi lado, aún sabiendo que yo mar, tu aire?
¿Volverías a saciarte con todo lo que soy, sabiendo que tu eres todo lo que quiero?

Dime, amor..


¿Me amarías con los ojos cerrados?

Quise contártelo todo.

Quise decirte que yo no era tan soledad como decían; que no era tan tristeza como parecía.
Quise decirte, con todas mis fuerzas, que no era tan hastío como intuías; ni tan amargo sabor como creías.
Quise decirte, sobre todas las cosas, que no era tan corazón roto como sentías; que no era tan desidia como percibías.
Quise decirte tantas cosas..

Mi corazón se encoje.

Cada vez que te escucha hablar, o sentir.
Cada vez que te nota respirar, por vivir.
Cada vez que te roza, corazón, la piel.
Cada vez que dejas, sin respiración, cada parte de mi ser.

Y me muero si te vas, 
y te matan si me quedo, 
por que mi amor por ti fue sangre, 
sangre que derramé, como pluma y su tintero.

Angustia.

¿Alguna vez la has sentido?
Ese terror congelado que atenaza tu alma hasta casi desmembrarla, despojándola de carácter alguno.
El vacío inconexo de aquéllas palabras que rompen con tus principios, hasta casi aniquilarlos, restándoles cualquier sentido.
Ese sentimiento de culpa, por todo aquéllo que hiciste, por todo aquello que no dijiste, y acabó pasándote factura.
El frío que se apodera de tu corazón, a cada paso, más cerca, sin darte tregua.
¿Alguna vez has tenido la sensación de caer y caer, sin pausa, hacia un abismo de oscuridad creciente?
¿Alguna vez has sentido, que ya no merecía la pena luchar?

miércoles, 9 de enero de 2013

He descubierto, que ya no siento miedo por nada.


Ya nada puede producirme pavor, ni angustia.
Nada, que tenga que ver conmigo misma.
Matizo que ya no le tengo miedo a nada que pueda pasarme.. a mi.
En cambio, vivo con el terror congelado en las venas, por aquéllos a los que amo.
Si mi familia sufriese algún daño.. o si mi pareja lo pasara mal por alguien ajeno a todo mi entorno querido.. 
Le tengo miedo a la maldad de las personas.
A lo que son capaces de hacer.
Le tengo miedo a que, sin mediar palabra, intenten acabar con las vidas que me dan vida a mi.
Eso si me produce un miedo atroz.

¿Sabéis?


El otro día vi una película.
En ella, un hombre era capaz de perdonar al individuo que acabó de manera trágica (y accidental) con la vida de su hijo y su mujer.
Su coche chocó contra el de ellos, y huyó, presa del miedo y los remordimientos, dejándolos medio muertos en la calzada.
Intenté por todos los medios, ponerme en la piel del que perdona. También en la del perdonado.
No pude hacerlo, en ninguno de los dos casos.
No se si es.. un defecto.
Pero no se perdonar.
Y no perdono cosas del día a día, que pueden pasarle a cualquiera..
Así que, obviamente, no podría perdonar algo de tal calibre, o parecido. 
No, no podría.
Rotundamente, no podría perdonar que alguien le arrebatase la vida a una persona que yo ame.
Incluso mis instintos más primarios me harían querer despedazarlo con mis propias manos.
No.
Nunca podría perdonar algo así.

Amar, el amor.

Que cosa tan curiosa, ¿verdad?
Amas el amor, sin sopesar si merece serlo.
¿Lo merece?
Tanto sufrimiento, y lágrimas desgarradas, ¿lo merecen?
Puede. O puede que no.
Yo solo se que lo amo, de manera colosal.
Y me preguntan que porqué lo hago.
Que qué gano con ello.
¿Y realmente piensas que se contestarles?
Explicar el porqué de amar, dejaría por los suelos el sentimiento mismo de ser amado.