lunes, 27 de febrero de 2012

Me gustas cuando callas,

cuando miras, cuando te vas, cuando vuelves. Me gusta verte aparentar que eres uno más, que ríes y hablas, como el resto. Yo te observo, también en silencio, y tú me miras como si supieses que conozco tu secreto. Es complejo callar con tu mismo silencio, ese que es capaz de derribar las voces más intensas. Pero cuando tú callas una voz interna se desata, y grita el viento en su lugar, y llega a acariciar tus labios para romper ese ruido de pensamientos. De pronto tu voz me invade. Y siento una mezcla de calor y frío al mismo tiempo. Así que a veces prefiero que calles, es más interesante descifrar tu silencio.

Hablan del amor como si pudieran describirlo.

Como si supieran lo que es. Como si lo hubieran experimentado.


Hablan del amor, cuando ni siquiera saben escribirlo. 
TU hablas del amor, como si alguna vez me hubieras amado. Hablas de él, como si solo fuera etéreo, cuando el amor es algo tan real como mis dedos lo eran acariciando tu piel. Hablas de su dulzura, de su dolor y su coraza, como si hubieras sentido alguno de ellos. Hablas del amor de tal manera, que se muere.
Destrozado por dentro, destrozandome a mi. 
Hablas de el sin cuidarlo. Hablas de él sin amarlo ni mimarlo. Hablas de él cuando no debes, y cuando debes, callas. 
Hablas del amor sin amar, con mi roto corazón en tus manos, los pedazos, cayendo lentamente por tus brazos, hasta tus pies, donde se mueren, donde los matas.
Hablas del amor sin tan siquiera haberlo conocido nunca. Sin tan siquiera haberlo rozado.
Hablas del amor con tanta libertad, que lo enjaulas. 
Hablas de él, y lo matas con cada palabra.

Ingenua.

Estúpida, estúpida ingenua. 
Creo que nadie nunca nos hará más daño, y con seguridad, espero que no haya otros labios esperando con ansia tus besos.
¿Pero porqué vivo en ese mundo, que no existe?
Pérdoname si no quiero hablar mucho de esto pero.. me pone triste. 
Y tu me preguntas porqué, como si yo tuviera alguna..duda sobre tí. Pero no eres tú. Soy yo. 
Soy yo.. con mi coraza.. con mi muralla torácica. 
Yo nunca podría mantener la mente fría, como hielo, si se tratase de ti. Si siempre va a tratarse de tí.
Yo se que.. nunca voy a ganar esa guerra contra sus besos. Dime de igual manera, si alguna vez ella te besó con la dulzura con la que yo te besé. Si alguna vez te tocó con todo el amor que yo encierro dentro de mí.
Sencillamente, perdóname si no quiero hablar.. pero todo esto me pone triste.
Si ahora te presentases frente a mi puerta, pidiendo, simplemente.. estrechar mi mano..
yo podría ser capaz de regalarte el mundo, en una caja, con tal de que pretendieses estrechar mi cuerpo entero.
Pero estoy aquí, encerrada en mi propio agujero, pensando en todos los besos que pude robarte y no robé, y en todas las caricias que pude darte, y por miedo a perderte, no te di.
Estoy en mi particular abismo, pensando en los abrazos que le das a ella, y de los que yo me moriría por rozar. Me recuesto en mi propia tristeza esperando a que me salves.
Pero ella siempre va a llevárselo todo.. 
Porque mis sentimientos se fueron contigo, y eso es algo que no comprendes.
La primera vez que te ví, aún tenía que pedirle ayuda a mi madre para coger los botes de la despensa de la cocina. En ese momento, te vi como un chico bajito con mal genio, de pelo negro demasiado alborotado y sonrisa pícara. Totalmente odioso y cabezota. Tu forma de llamar mi atención era tirarme de la coleta, o arrojarme agua con el cubo de la playa. Realmente, te odiaba.
No dejabas de molestarme, y de decirme lo feos que eran los vestidos que tanto me gustaban y que con tanta ilusión lucía por la calle.
-Pareces una tarta de fresa rellena de merengue.
Era tu frase favorita, aunque el ingrediente estrella de la tarta podía variar.
Eras el típico niño pequeño repelente que solo sabía hacerme llorar. Llegó un momento en el que yo le dije a mi madre que no quería verte más, porque eras malo conmigo.
Ella me dijo que yo era más fuerte que tú. Que si quería, podía hacer que pararas, sin necesidad de recurrir a coscorrones ni patadas en la espinilla.
Al dia siguiente tus padres vinieron a cenar a casa, y tu y yo subimos a mi cuarto a jugar. Al principio, empecé a enseñarte mis muñecas a las que tanto aprecio tenía, y luego mis peluches, que nos observaban desde la cama con desmedida inocencia.
Entonces, cuando te miré, vi esa sonrisa tan característica tuya, que indica que vas a hacer algo estúpido (aún la sigues teniendo). Y intentaste tirarme al suelo. Yo me eché a un lado en el último momento y te observe tirado en el suelo, mientras reías con, inocente, porque no decirlo, malicia.
Me atusé la coleta en la que tanto esfuerzo había puesto mi madre, y te miré a los ojos.
Recuerdo muy bien lo que te dije.
-Nadie nunca te va a querer si sigues portándote tan mal. Nadie nunca te dará mimos ni abrazos, y tu madre dejará de leerte cuentos para dormir. Ningun chico querrá dejarte sus juguetes, y las niñas no querremos ser tus amigas, porque eres malo. Nadie nunca te va a querer ni te va a dar besitos, porque no te los vas a merecer. Porque eres un niño malo. Y ¿sabes qué? Yo ya no te junto. No quiero que juguemos más.

Aún recuerdo tus ojitos marrones observándome con desconcierto. En ese preciso momento, te pusiste a llorar y bajaste las escaleras como un rayo.
Mi madre subió corriendo a ver que había pasado. Creí que me regañaría, pero cuando le conté entre balbuceos lo que había pasado, me dio un abrazo grande.
-Esta es mi chica.

Pasaron varios días hasta la siguiente vez que te ví. Era el cumpleaños de una de nuestras amigas, y había que ir vestidos de principes y princesas. Yo estaba demasiado emocionada como para articular palabra. Mi vestido era totalmente mágico. Al mirarme al espejo, solo podía ver brillitos por doquier, y mi madre se las había ingeniado para hacerme una corona casera con algunos pasadores de pelo y brillantitos sueltos de pulseras y collares. Realmente, parecía una princesa.
Cuando llegué a la fiesta, mamá me dejó en una sillita cercana al salón. A mi lado, habías más niñas de mi edad, jugueteando con sus vestidos, y también algunos niños, tirándose unos a otros de las pajaritas y jugando con las espadas de plástico.
 Y entonces te vi. Estabas realmente bonito. Tu madre se las había ingeniado para conseguirte uno de los mejores trajes de principito. Tu pelo estaba más o menos arreglado, y tus manos, a diferencia de otros días, estaban realmente quietas, a un lado y otro del costado.
Tu carita, sin embargo, reflejaba algo que nunca te había visto sentir: tristeza.
Estabas solito, en medio de la "pista de baile" (que en realidad era fruto de haber movido los sillones y los muebles del salón a las esquinas), y ningún niño se acercaba a tí.
En contra de lo que realmente debía hacer, me levante y fui medio correteando hacia donde estabas tú. Cuando me viste, tus orejitas se tornaron de un rojo rosáceo de los mas tierno. Instintivamente, te sonreí.

-Hola :)
-..Hola
-¿Estás solito?
-Si. Ningún niño quiere jugar conmigo.. y las niñas me dicen que soy malo..como me dijiste tu
Recuerdo que te miré, y sentí lástimas. Porque tus ojitos denotaban una tristeza inmensa. De verdad estabas dolido. Me acerqué un poquito más a ti, y saqué del improvisado bolsillo que había en mi vestido, el yoyó que mamá me había regalado días antes por aprobar el primer trimestre.
Te lo ofreci con una sonrisa.
-Puedes jugar con el si quieres.
Tu me miraste con tus ojillos abiertos como platos.
-¿De verdad que puedo? =D
Asentí con la cabeza y esperé a que lo cogieras. Se te alegró la cara enseguida. Me miraste, y por primera vez desde que te conocí, me dedicaste no una sonrisa pícara, sino una sonrisa proveniente de los más hondo de tu ser. Del corazón.
Entonces sentí como me empujaban con delicadeza hacia tí, y como hacían lo mismo contigo. Guardaste el yoyó en tu bolsillo y me cogiste de la manita.
-Ahora, hay que bailar-dijo entonces mamá, sonriente.
Te miré y te sonreí, divertida ante la espectativa de mi primer baile fuera del colegio.
Tu también me mirabas, con esa sonrisa tan verdadera aún dibujada en tu boca.
La musica empezó a sonar. Era una de esas que les gustaba a los mayores y a nosotros nos aburría tanto, pero creo que nos daba igual la música, ¿verdad?
-¿Jugarás conmigo?-me preguntaste entonces, mientras nuestros torpes pies daban tumbos en el suelo.
Riendo, me acerqué un poquito más a ti y te di un beso en la mejilla.
-Siempre.

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Tu, y yo. El mundo no importa.
Te amé desde ese primer baile, y nunca, te lo prometo, dejaré de hacerlo.

El amor, Vol. 2

¿Tu podrías vivir sin él? Dime, ¿Podrías? Me llaman loca, inocente, me llaman insensata, por vivir siempre pensando en el, como el aire necesario para respirar y no morirme de pena ni soledad.


Porque claro que hay gente, que vive y no ama, pero ¿que es de ellos? ¿No son, sin embargo, desdichados? ¿No son esas personas, aquellas que no creen y que no ven lo mas hermoso de la vida, las que no pueden romperse del todo, aunque ya de por si estén rotas?

¿Que se pierden lo mejor que se nos ha sido concedido?

Algunas personas piensan que les sobra. Que les sobra el amor. Que les sale por los poros, e inunda todo su ser, derritiendo su alma a mas no poder. Pero no es asi. El amor escasea, y es algo que la gente no entiende. 
Es algo que no podemos evitar, que nos debe ocurrir, y que sin embargo, muchísima gente evita, por miedo a sufrir. Y es ese miedo a sufrir, lo que los hace desdichados. Porque sin dolor, el amor no existiría.
Hay que sufrir un poco para obtener lo que se quiere. 




[Porque en el amor, nadie se salva. Todos acaban rotos por dentro.]

viernes, 24 de febrero de 2012

El amor.

Nadie nos avisa de cuanto duele el amor. ¿O es que acaso alguien nos da un libro de instrucciones que nos indique  cuando abrir o no abrir nuestro corazón a alguien para que deposite todo su amor en él?
Cuando somos jóvenes, nadie nos dice que el amor puede llegar a ser tan devastador.. tan..dañino.
Y nadie nos dice “puedes romperte, puedes caer en mil trampas de desamor, y desgarrarte hasta tal punto de quedarte desarmado, en lo más profundo de tu alma”.
Nadie nos avisa de que podemos quedar desfigurados por dentro, desintegrados hasta tal punto que el corazón se marchite y se consuma.
Nadie nos alerta.
Y es entonces cuando caes en el abismo de autodestrucción, por asesinar sentimientos que tu creías vivos, y que por mucho que quieras, nunca podrás recuperar.
[Que yo siempre te querré, por muchos monstruos que nos encontremos por el camino]

miércoles, 22 de febrero de 2012

Déjame hacerlo.

Déjame mentirte. Déjame decirte que no te quiero, que no te necesito. Déjame ser otra persona, ser otro yo. Déjame ser la persona que peor te trate, que más te lastime. Déjame ser ese alguien que te destroce. Déjame serlo, porfavor.
[Mentirte es tan fácil, que me está cansando. Un día de estos, te digo la verdad].

martes, 21 de febrero de 2012

Veracidad.

- La amo tanto que la compartiría. Tanto, que buscaría su felicidad regalándote alguno de sus besos, porque se que es lo que ella desea. La amo tanto, que podría tenerla aún sabiendo que una parte de ella, siempre será tuya.
-Pues yo la amo hasta tal punto que nunca podría hacerlo. Nunca podría compartir su amor, y lo que ella me da. ¿Su felicidad? Yo se la daría, fuera como fuera. Daría mi vida por sacarle sonrisas de donde no hiciera falta, y podría buscar sus cosquillas, por detrás de su espalda. No harías falta en su vida, pues yo la completaría de tal manera, que la parte que tu ocupabas, quedaría plagada de todo lo que el torrente de mis sentimientos tiene que entregarle.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Nunca..#

2.0 #

                                         Porque si quisieras hacerlo, lo hubieras hecho hace mucho tiempo.
                           Pero no, no puedes irte de mí. Estás clavado en mi corazón, a fuego, totalmente.
                                         [No quiero que te vayas. No quiero que desaparezcas nunca.]

-¿Que te pasa?

-No lo se.. me siento vacío. Estoy deprimido, y seco. Me siento seco por dentro. Es como si la vida no tuviera sentido. ¿Qué estoy haciendo? No lo se. No se nada. No se que hacer. No se como sentirme. Creo que ya no se sentir nada..
-¿Y desde cuando estás así?
-Pues.. creo que.. desde que ella se fue. Crei que no la necesitaria.. Se necesita oxígeno para poder seguir respirando. Yo la necesito a ella para poder seguir viviendo.

Grandes verdades #

-Ya no la quiero.
-Tal vez la quieras. Y lo que tu ocurre es que la necesidad de ella te duele. Tal vez la necesites tanto, que te obligas a dejar de quererla para obligarte a no necesitarla. Pero este corazón, que vivió más de mil inviernos, te dice que el mayor error que puede cometer un hombre, es dejar ir lo que quiere por el egoísmo de un corazón inseguro.

2+0#

Y es tan simple, y tan sencillo, que a veces, me da miedo que no te lo creas. Pero es así.
[No solo eres tú. Eres todo lo que conllevas].

jueves, 9 de febrero de 2012

¿Cual es tu inspiración?#

Mi inspiración es verle a todas horas.

Mi inspiración es constelar palabras entre sus brazos.
Mi inspiración es amarle con cada fibra sensible que me quede.
Mi inspiración es querer verla, y contar días para no necesitarla tanto.
Mi inspiración es ver paisajes e imaginar el atardecer mas hermoso (aunque la luna aceche).
Mi inspiración es cantarle a la vida con las notas más alta.
Mi inspiración es escribirle a los hechos, hasta quedarme sin tinta.
Mi inspiración es amarrarme a la vida y no soltarla, por mucho que tiren de mi. 
Mi inspiración es conocerle cada día, como si fuera el primero, y sorprenderme con su belleza.
Mi inspiración es coser los corazones que caen al suelo hechos pedazos. 
Mi inspiración es felicidad en grandes dosis.
Mi inspiración es intentar repartirla.
Mi inspiración es reconocer (los) [los errores].
Mi inspiración es saber que estaré allí para recogerme cuando nadie lo esté.
Mi inspiración es, saberme mía, cuando nadie sepa nada de mi.

"Pero ahora..he perdido lo único que inspiraba a mis manos.."

miércoles, 8 de febrero de 2012

¿Que piensas ahora mismo?#

¿Que qué pienso?..
"Intento no mostrarme tal y como soy. El corazón, de piedra. Y el rostro, de acero. ¿Lágrimas? Siempre de cristal.
¿Sientes como rajan tus mejillas al rozarte? Es el mismo dolor que siento yo cada vez que te toco, y te siento de otra. Porque lo se. No eres totalmente mío. Nunca lo fuiste. Y yo lo se, por mucho que lo sigas negando. Y duele tanto.. duele que regales tu boca (esa que me cediste hace años, solo para mi) a otros labios. Duele que beses, duele que añores su sabor, y que no sea el mio. Que extrañes su tacto, y no sea el mio. Que mueras por su amor, y rompas mi entereza.
Me creé un muro de corazas gigantes, y tu lo rompiste con un adios tan frío.. y tan seco..
Te amé tanto, que pudriéndome acabé. Y los cristales de mis ojos cayeron en pedazos en ese suelo de angustia y soledad que rodeándome me atosigaba.
¿Quien eras tú entonces, para hacerme sentir así? Dime ¿quién?


                                                           [¿El amor de mi vida?]
                                                                      No..no.
                                                          El amor de mi existencia."

martes, 7 de febrero de 2012

Te sientes así.

Y no sabes como pararlo. ¿Duele? Si. Y no sabes como detenerlo. Y quieres que cese. Que deje de dañar.. de romper tus defensas. 
Quieres que deje de rajar tu ya de por si roto corazón.. pero no sabes como frenarlo. Te sientes así.. Desesperado.

Congelado.

¿Cuántas veces le prometiste amor? Faltaste tanto que ella decidió romperse por inercia. Caer en abismos fantasmales de soledad nunca se había tornado tan angustioso y doloroso, pero aquella vez, resultó hasta.. mortal para su entereza. No creíste que moriría de lástima y coraje hasta que viste como los pétalos destrozados de su corazón se volvieron de color rojo amargo.
El viento de sus ventrículos te absorbió lentamente (el derecho más que el izquierdo..) Y te dejó congelada, hasta la muerte por desamor.

[Que triste fue pensar, que la amabas de verdad] 

domingo, 5 de febrero de 2012

No air #

Me da momentos que necesitaba, y que pensé que ya no encontraría en otros brazos que no fueran los de ÉL.
Pero entonces apareció, como un ángel caído del cielo. Quien menos esperaba.. 
Y me sacó del estado de coma en el que me hallaba. Me devolvió la sonrisa, y las ganas de volver a creer en la esperanza de que el amor, no está tan perdido después de todo.
[Y le adoro, le adoro si, le adoro..]
Me das calor entre tus brazos.
Me das cobijo entre tanto frío, y refugio entre tanta soledad.
Eres tú.

jueves, 2 de febrero de 2012

.

No puedes dejar de escucharla. Piensas.. ¿y si?..
Amas esa canción hasta tal punto.. que duele. Pero te dices a ti misma, que solo son recuerdos. No puede ser nada más. Recuerdos que dañan tu entereza y rompen tu coraza. Recuerdos que traspasan tu muro de infranqueable (o eso creías..) fuerza.
¿Qué se murió?
¿Tal vez el amor enjaulado..? No quisiste que se fuera y lo amarraste tan fuerte que acabó ahogándose en sus propias palabras nunca dichas.
“te amó tanto que acabó pudriéndose”- dijo ella, mientras las lágrimas se jugaban al todo o nada, la carrera decisiva hacia sus pestañas.
[Su amor se murió sin decirte todo lo que te anhelaba]