¿Sabéis?


El otro día vi una película.
En ella, un hombre era capaz de perdonar al individuo que acabó de manera trágica (y accidental) con la vida de su hijo y su mujer.
Su coche chocó contra el de ellos, y huyó, presa del miedo y los remordimientos, dejándolos medio muertos en la calzada.
Intenté por todos los medios, ponerme en la piel del que perdona. También en la del perdonado.
No pude hacerlo, en ninguno de los dos casos.
No se si es.. un defecto.
Pero no se perdonar.
Y no perdono cosas del día a día, que pueden pasarle a cualquiera..
Así que, obviamente, no podría perdonar algo de tal calibre, o parecido. 
No, no podría.
Rotundamente, no podría perdonar que alguien le arrebatase la vida a una persona que yo ame.
Incluso mis instintos más primarios me harían querer despedazarlo con mis propias manos.
No.
Nunca podría perdonar algo así.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Angustia.

Canta.

Siempre he sentido una atracción irremediable hacia aquello que sabía que estaba destinado a destruirme, un gusto voraz por lo roto y lo astillado.