Amar la forma en la que ríes

no es más que uno de mis muchos castigos. Ver tu rostro cada vez que mis párpados se cierran es más que un sueño. Es mi realidad. Porque te amo, con cada poro, con cada vena, con cada parte de mi cuerpo. Porque que mis manos ansíen tocarte no es sino la penitencia que me toca vivir cada día.
Porque te deseo ardientemente, y mi cuerpo necesita tu cuerpo.
Mi piel necesita rozarte solo para mantenerse con vida. Mis dedos solo necesitan acariciarte para sentirse bien.
Porque adoro la forma de tu ser, y cada parte de tu anatomía.
Porque te quiero desde que empieza el día hasta que la noche empieza a acecharme.
Porque fuiste, serás, y eres mío.
[Y lo sabes, por mucho que lo sigas negando.]

Comentarios

Entradas populares de este blog

To build a home.

Paradoja.

Write.