#Lo bueno, siempre tiene un final.

Porque tu no puedes elegir cuando decirle adios a alguien, igual que no puedes preveer cuando y como será su primer hola.
Pero cuando sientes que ya está en tu vida, desde uno de tus mechones, a la punta de tus pies, no quieres deshacerte de la única cosa que te hace feliz.
Deseas que sus latidos se acompasen a los tuyos, y que cuando se desboquen, sea solo por tu causa.
Añoras sus "buenos dias princesa" tan matutinamente estudiados, y sus vasos a rebosar de zumo recién exprimido.
No te habías dado cuenta hasta ese momento, de cuanto extrañabas sus apretones de mano gratuitos, y sus besos en la nunca que tan de sorpresa te cogían.
No te sientes con fuerzas como para vivir un día más sin sus ojos oscuros observándote mientras hacías la cama, o su risa contagiosa cuando algún trasto inútil se escapaba de tus torpes manos.
No crees que pueda haber nada mas hermoso, ni lindo.. que su rostro, lo primero que veías, al despertar..
[But he´s gone..]
e incluso los recuerdos se tornan ceniza ante tus pies.

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