jueves, 24 de noviembre de 2011

Cierto.


y, sin embargo, ni tu ni yo, jamás, después de todo, podremos decidir de quien fue la culpa.


[Lástima que el el amor no tenga un diccionario donde buscar cuando el orgullo es simplemente orgullo, y cuando es dignidad. Gustavo Adolfo Bécquer]

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