Me gustas cuando callas, cuando miras, cuando te vas, cuando vuelves. Me gusta verte aparentar que eres uno más, que ríes y hablas, como el resto. Yo te observo, también en silencio, y tú me miras como si supieses que conozco tu secreto. Es complejo callar con tu mismo silencio, ese que es capaz de derribar las voces más intensas. Pero cuando tú callas una voz interna se desata, y grita el viento en su lugar, y llega a acariciar tus labios para romper ese ruido de pensamientos. De pronto tu voz me invade. Y siento una mezcla de calor y frío al mismo tiempo. Así que a veces prefiero que calles, es más interesante descifrar tu silencio.

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